La disonancia cognitiva tecnológica

El término de disonancia fue acuñado por León Festinger en 1957, a través de la publicación de su teoría de la disonancia cognitiva y se refiere a la tensión, a la falta de concordancia y sentido, entre nuestros sentimientos y nuestros comportamientos. Es como aquel fumador que quiere dejar de fumar porque sabe que es malo y caro, pero no puede, y dice que “fumando un paquete al día, un cigarro más o un cigarro menos no le va a afectar“. ¿Qué está pasando aquí? Que su comportamiento (seguir fumando) va en contra de sus sentimientos (tengo que dejarlo porque es malo), por lo que busca argumentos para reforzar su comportamiento, modificar sus creencias y encontrar armonía y calma mental. Esto, exactamente esto, lo podemos aplicar a las compras que hacemos día a día, sean o no tecnológicas.

En el caso de la tecnología, una excelente estrategia es engañarte a ti mismo cuando la compra que has realizado no sirve para nada, por ejemplo, si se tratará de un teléfono recién fabricado y las funciones no son las que esperabas, los argumentos típicos son los siguientes:

  • El teléfono se calienta -> Bueno, es que es el primero con más funciones, seguro que la siguiente edición será mejor.
  • La cámara es una basura -> Total, ni la uso, me da igual.
  • La batería no dura -> Da igual, siempre hay enchufes a los que puedes acceder, o comprar una batería externa.

Cuando compras por Internet, por ejemplo, es el propio vendedor el que te da los argumentos necesarios para autoengañarte. A lo largo del proceso, la web te muestra diferentes argumentos de compra que, posteriormente, te ayudarán a autoconvencerte de que el dinero que te acabas de gastar tiene sentido. Retomando el ejemplo del celular, durante la compra el vendedor te dirá que tiene la mejor cámara y puedes realizar grandiosos videos, claro, sin descartar que la batería es de alta duración, entre otras características. Cuando pulses “Comprar” volverás a ellos y te autoconvencerás de que has hecho bien.

Aunque se ha investigado mucho acerca de este fenómeno, lo cierto es que la disonancia cognitiva tiene lugar en la mente del sujeto que la experimenta y luego se traduce en comportamiento. Por esta razón, la parte cognitiva de la disonancia es difícil de medir objetivamente. Algunos autores sostienen que este término es subjetivo y que podría confundirse incluso con la culpa, ya que se desconoce si se trata de una emoción, una percepción, o una interacción entre ambas cosas.

@MoodGeek

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